Inicio |  Foro | HistoriaCatálogo / ReviewsDosieres | Glosario | EntrevistasLista de precios | EnlacesCréditos 






Fight Fever
Género Lucha
Número de fases 10
Niveles de dificultad 8
Jugadores 1 - 2
Continues infinitos
Duración '1 Credit' 20 minutos
Memory Card
Trucos No


En 1994, una third-party coreana llamada Viccom, presenta en exclusiva para el mercado MVS Fight Fever, un juego creado desde el primer píxel con una sola intención: emular los combates vividos en otros grandes del género, principalmente Street fighter II, de Capcom. Con unos personajes representativos de diferentes países, tendremos a nuestra disposición la plantilla de luchadores más clónica de todo el catálogo.

El planteamiento de los programadores es innegable. En lugar de pretender hacer un juego que tuviera personalidad propia lo suficientemente convincente como para poder realizar una secuela, lo que hicieron fue hacer un simple “tragamonedas”. En ese año y con tres entregas de la saga Fatal Fury, las continuaciones de Street Fighter II Super y Turbo, un King of Fighters '94 recién salido del horno y dos secuelas de Art of Fighting ya lanzadas, este título pretende recopilar todo lo mejor visto hasta ese momento, en lo que al género de lucha se refiere.






El diseño de los personajes es realmente malo y poco original. Todos han sido copiados de juegos como Street Fighter II, Art of Fighting o Fatal Fury 2. El personaje principal, Han Baedal, es una copia directa de un personaje de Street Fighter II, Ryu, y de hecho, cuenta con su hadoken. Visualmente son iguales, tanto, que incluso simulará un shoryuken durante su pose de victoria. Sin embargo, en un intento por querer evitar problemas de copyright, Viccom hizo que su nacionalidad fuese coreana, vistiéndolo con un kimono estándar de taekwondo. Siguiendo con otro ejemplo, nos encontramos con que el rival de Han es Kim Hoon, de similar estilo de lucha, algo que también está extraído del famoso juego de Capcom... solo que su aspecto físico se acerca enormemente a Ryo, de Art of Fighting. El moveset de Han y Kim será el mismo, al cual se añade una patada voladora, calcada del Hienshippukyaku de Ryo en Art of Fighting.

Por su parte, Miyuki viste igual que Vega, el luchador español en Street Fighter II, y cuyos ataques están copiados de Super Street Fighter II. Nick Commando es el personaje militar del juego basado en Guile, el cual también luchará frente a una aeronave (un Apache en lugar de un F-16) en un aeródromo. Lardass Golrio parece un híbrido entre E. Honda y Blanka, ambos de Street Fighter II, y R. Heimer es básicamente una copia de Billy Kane de Fatal Fury, excepto en que este es alemán y viste un kimono de karate. Por último, tenemos a Master Taekuk, el cual es una copia de Jubei de Fatal Fury 2, con su técnica de golpeo idéntica a este.






Por lo demás, el acabado gráfico es decepcionante, más propio de un juego programado para una Super Nintendo, que no para Neo Geo, sistema mucho más potente. Los sprites aunque grandes, carecen de un nivel de detalle adecuado y son totalmente sosos, sin carisma. Los decorados por su parte son muy coloridos, aunque no dejan de ser meras ideas trabajadas a medias. Quizás el escenario que se salva es el de Miyuki, con el tren al fondo, o el de Chintao, con los caballos, pero nada más. Y eso si no tenemos en cuenta las animaciones que en cada una de las fases podamos encontrar, las cuales brillan por su ausencia en prácticamente todo el juego. Salvo alguna excepción, eso si, mostrada con un movimiento sumamente ortopédico.

Las animaciones de los personajes es otra característica poco conseguida. No hay ninguna que pueda salvarse, puesto que todas son ásperas, de movimientos poco fluidos, bruscos. No tienen nada que ver con aquellas que podemos disfrutar en títulos como Fatal Fury, Samurai Shodown o Art of Fighting. Y hay que tener en cuenta que el juego se lanzó al mercado en 1994, suficiente como para que Viccom hubiese podido ofrecer un juego acorde a los tiempos que corrían. Salta a la vista que en absoluto fue así. Los movimientos de los luchadores solo pueden compararse a los ports de Fatal Fury en Mega Drive o Super Nintendo, por poner un ejemplo, y aún así sería discutible.







Salvo alguna canción, el resto carece de complejidad como para que puedan ser pegadizas, al contrario, muchas veces las melodías sonarán demasiado simples, muy poco creativas, dando como resultado un apartado musical mediocre. Quizás se salve una en especial, la melodía que corresponde con el escenario de Kim Hoon, la cual está basada en una conocida canción aparecida infinidad de veces en westerns.

Los efectos de sonido son otro lastre, pues fallan en dos aspectos. En primer lugar, la calidad de los samples deja bastante que desear, de manera que no tendrán un mínimo de calidad que le de realismo al golpe que se está ejecutando en ese momento. Las voces, sin que sean demasiado buenas, son a su vez burdas copias de las voces escuchadas en otros videojuegos, y de este modo, la voz de Miyuki al ganar será la de Chun Li, las voces de Karate Kenji serán parecidas a las de Hanzo Hattori de Samurai Shodown, y en general, los sonidos de k.o. de prácticamente toda la plantilla, nos parecerán estar basados en Art of Fighting. Quizás el único aspecto que se salva es la voz del speaker que presenta los combates, pues tiene suficiente fuerza.

     



Los movimientos, aparte de los típicos puño flojo y fuerte, y patada floja y fuerte, se completan con acciones tales como rodar hacia adelante o hacia atrás, o evasión hacia delante o hacia atrás (potenciado en el caso de Magic Dunker o Karate Kenji, los cuales pueden seguir con ese movimiento si ejecutamos el mismo comando de nuevo). A la posibilidad de agarres y burlas, también podremos ejecutar los DM, siempre que nuestra barra esté baja y haya empezado a parpadear en rojo.

Los controles son poco precisos, pues en ningún caso obtendremos una respuesta tan fina como lo que se espera de un juego de 1994. Da igual que cambiemos a joystick, gamepad... el feeling con nuestro personaje está a años luz de lo que debería esperarse. Y es que hasta moverse por la pantalla supone todo un esfuerzo. Ejecutar especiales es todo un ejercicio de paciencia, y para colmo, son demasiado inconsistentes y poco fiables. Acciones tan simples como saltar hacia adelante, se vuelve sumamente raro, ya que los luchadores saltan demasiado alto, cubriendo muy poca distancia en horizontal. La detección de colisiones es igualmente desastrosa, pues en muchas ocasiones el rival nos impactará sin haber habido realmente contacto. Pero lo peor de todo, obviando la escasa velocidad del juego o la imposibilidad de enlazar combos, es que, quizás en un intento de emular aquellos juegos de peleas de mediados de los ochenta, los enemigos tendrán la posibilidad de realizar diversos ataques especiales, mientras que para nosotros dicha posibilidad estará en muchos casos, vetada. Es cierto que por defecto podremos realizar dos de ellos, pero nada que ver con los 10 que pueden tener nuestros rivales. Y resulta desagradable ver cómo los enemigos ejecutan algunos especiales realmente espectaculares y dañinos, mientras que nosotros tenemos únicamente esos dos, como si fuera un premio de consolación.

Durante la partida tendremos acceso a dos fases de bonus diferentes, ambas sacadas de Street Fighter, de 1987. En la primera, con el objetivo de romper unos ladrillos, tendremos que llenar una barra de fuerza pulsando repetidamente el botón , lo cual pase lo que pase nunca conseguiremos llenarla, al ser ridículamente larga. En la segunda, deberemos romper una serie de tablas de madera, sujetas por unos individuos situados a ambos lados de la pantalla.









No podemos ignorar su mediocridad, puesto que en 1994 y como comentamos más arriba, ya existían suficientes títulos como para haber realizado un buen proyecto a la altura de las circunstancias. Sin embargo, la calidad del resultado final se sitúa unos cinco años por detrás, siendo a todas luces imposibles que pueda satisfacer al jugador medianamente exigente.

Fight Fever es un intento de coger lo mejor de los grandes de la lucha. Los resultados son desastrosos, debido a la falta de buen hacer del equipo de trabajo, dando como resultado un título destinado al olvido, pues es un compendio de lo que no deberíamos encontrar en un juego de lucha.

Con infinidad de alternativas a nuestro alcance, rápidamente caerá en lo más profundo de nuestra estantería, y no sentiremos las ganas de volver a jugarlo, más que la primera vez tras su adquisición.







Lo Mejor  

- Alguna melodía y background, de calidad aceptable.

Lo Peor  

- Jugabilidad bajo mínimos.
- Nula creatividad, pues todos los personajes y sus ataques aparecen en otros juegos de lucha.
- Apartado técnico demasiado pobre por tratarse de un juego de 1994.

Alternativas  

Cualquier otro juego del catálogo nos reportará mucho más entretenimiento que este título tan poco pulido. A pesar de ser de 1994, incluso cualquier otro anterior (World Heroes, Art of Fighting, Fatal Fury...) es mejor en cualquier aspecto que tengamos en cuenta.


     


No disponibles.


  Subir
 
Inicio |  Foro | HistoriaCatálogo / ReviewsDosieres | Glosario | EntrevistasLista de precios | EnlacesCréditos